Caminayven, tu revista católica on-line Caminayven es tu revista católica on-line

2000 años después… ¿quedan cristianos en Jerusalén?

Jerusalén

(Raquel Ibáñez y Lourdes Téllez) – Hace veinte siglos, el cristianismo se extendió por todo el mundo desde la “Iglesia madre” de Jerusalén. Hoy la cada vez más pequeña comunidad cristiana de Tierra Santa sufre graves problemas y carencias. El sacerdote Gian Paolo –más conocido como padre Pino–, Goretti o Misael son algunos ejemplos de personas que se han decidido a apoyarla. Y, aunque la experiencia sea enriquecedora, lo cierto es que también afrontan cada día miles de retos, como la convivencia con culturas muy diferentes, y la presión política y religiosa que emana del conflicto entre Israel y Palestina.

Misael Cisneros Guernica es guía espiritual de peregrinos y miembro del movimiento Regnum Christi. GoRetti Margarita Flores es estudiante de Sagrada Escritura y Arqueología. Es consagrada de la comunidad Verbum Dei. Por su parte, el P. Gian Paolo Pronzato es Director de la Casa Mambré del Camino Neocatecumenal.

¿Cuál es vuestro trabajo en Tierra Santa?

Padre Pino: Llevo cinco años en Jerusalén como responsable de Casa Mambré, un lugar al que acuden numerosos seminaristas para hacer una experiencia de inmersión en la palabra de Dios. Fue la gran intuición del Papa Pablo VI, que pensaba que uno no puede ser presbítero sin haber tocado estos lugares. También recibimos a peregrinos de las comunidades neocatecumenales que vienen cuando acaban su “itinerario bautismal”. Es el lugar donde ven realizado todo lo que han aprendido. No son viajes de tipo turístico ni exclusivamente de tipo espiritual, sino también festivo. Por eso prestamos un servicio litúrgico y damos acogida.

Goretti: Tierra Santa fue una decisión muy difícil para mí. Nunca había pensado venir ni siquiera de vacaciones. En un principio sólo iba a estar cuatro meses como voluntaria, pero ya llevo más de un año. También quería estudiar Biblia, ya que éste es el lugar más adecuado para poder comprender toda su profundidad y su contexto.

Actualmente trabajo en un proyecto que se llamará “Piedras vivas”, porque no sólo me he encontrado con piedras, sino con los cristianos que viven aquí, que son las piedras vivas que han mantenido la fe en estos lugares. Me encantaría que la gente pudiera venir a compartir esta experiencia.

Misael: Llegué hace diez meses invitado por los Legionarios de Cristo para trabajar como animador espiritual, acompañar a las peregrinaciones cristianas y mostrarles Tierra Santa con el Evangelio en la mano. Una de las dificultades con las que se encuentran es la falta de guías que los ayuden a vivir con más profundidad esta experiencia, que muchas veces se ve frustrada cuando un guía judío (hay muy pocos guías musulmanes y cristianos) muestran estos Lugares Santos con una visión correcta pero judía, un poco fría y distante de lo que la gente se espera. Esto no es un viaje turístico; si la gente viene con esa idea, se puede llevar una decepción… hay otros países mucho mejores para eso. Sin embargo, la mayoría de las personas vienen aquí para encontrarse con ese Quinto Evangelio, para rezar…

¿Qué significa vivir en Tierra Santa?

Misael: Es la experiencia de abrirse a un mundo totalmente diferente. Vivimos en Occidente, con una serie de valores, en una misma atmósfera; en cambio, Oriente es abrirse a una nueva realidad. Hay un choque cultural y religioso –sobre todo este último–, porque aquí conviven las tres religiones monoteístas. Me impacta ver a los judíos rezar en el Muro de las Lamentaciones, o a los musulmanes cuando dejan de hacer todo lo que están haciendo y se ponen a rezar en dirección a La Meca.

En la cultura pasa lo mismo: hay que adaptarse en la educación, en la forma de hablar… Es necesario saber comprender y encontrar los puntos positivos, que los hay.

Goretti: Para mí ha sido sorprendente el contacto con culturas tan diferentes. He aprendido a valorar el don de ser cristiana. Una de mis experiencias fue estar en una casa de religiosas cuya labor era hospedar a chicas árabes cristianas de diferentes ritos que estudian en Jerusalén. Tuve la oportunidad de convivir con ellas y conocer un poquito sus expectativas y su fe. Fue un contacto increíble porque aunque tengan ritos diferentes, aquí lo más importante es que eres cristiano, y eso une muchísimo.

¿Qué problemas tiene la Iglesia y la comunidad cristiana de esta zona?

Padre Pino: La Iglesia de aquí tiene los mismos problemas que en Europa: desacralización, consumismo, materialismo…  Ésta es la Iglesia madre, pero ahora no hay cristianos y los que quedan lo son por tradición familiar. El fenómeno de la inmigración hace que todos se marchen. Un ejemplo es Belén, que era la ciudad con más población cristiana, con un 80 por ciento; sin embargo, ahora es inferior al 20. Y esto es normal teniendo en cuenta su situación: aquí hay judíos, musulmanes y cristianos de raza árabe; así que muchas veces los cristianos reciben “palos” de los dos lados: de los musulmanes, porque no son musulmanes y de los judíos porque son árabes y no distinguen entre los que son musulmanes y los que son cristianos.

También hay otros problemas, como la drogadicción entre los jóvenes, especialmente aquí en Jerusalén.

Goretti: No es fácil la evangelización, ni siquiera con los mismos cristianos, porque muchas veces es más fuerte la cultura que la fe. Hay esquemas occidentales que no funcionan aquí.

Padre Pino: Ni los judíos ni los musulmanes ven bien el proselitismo… Incluso tenemos problemas con los mismos cristianos. Muchas veces, la Biblia y las Escrituras se interpretan aquí en sentido político. Tengo un problema cada domingo en la primera lectura de la misa porque es del Antiguo Testamento. Una vez la lectura decía: “Dios de Israel”, y al momento se levantó un feligrés y me dijo: “¿Y el Dios de Palestina?”.

Sin embargo, la Iglesia hace una gran labor aquí…

Misael: Hay muchas comunidades y congregaciones que se dedican a la enseñanza, y algunos colegios están subvencionados por los franciscanos… Además, el Vaticano tiene una sede, Notre Dame, dirigida por los Legionarios de Cristo, que es una escuela de hospedería, un proyecto social donde se da educación a 200 palestinos, entre cristianos y musulmanes. Por otro lado, la Congregación del Verbo Encarnado tiene un orfanato donde viven 20 niños, y al menos 15 son musulmanes.

Goretti: Definitivamente, ésa es una de las mayores aportaciones que hace la Iglesia. Los musulmanes que estudian en escuelas cristianas crecen con una mentalidad más abierta. La transmisión de valores, como la dignidad de la persona, hace mucho bien.

También hay hospitales donde trabajan cristianos, judíos y musulmanes, lo que se ha convertido en un testimonio de caridad desinteresada. El otro día hablaba con un judío ortodoxo que trabaja como voluntario y me decía: “Yo no conozco a gente como tú, yo no sé nada del cristianismo, pero cuando os miro veo paz, la paz que tienen para darse sin esperar nada”.

¿Cómo pueden ayudar los católicos de todo el mundo?

Misael: Hay que fomentar las peregrinaciones a Tierra Santa como parte de una ayuda económica muy concreta. Es importante a nivel espiritual por lo menos una vez en la vida venir a conocer la tierra de Jesús, donde empezó todo. Pero también porque se ayuda económicamente a los cristianos que viven aquí, que trabajan en los Lugares Santos.

Goretti: Creo que sería un reto que las personas vinieran, hicieran la peregrinación y tuvieran una experiencia con los cristianos de aquí, que conocieran su realidad y, después, que cada uno se preguntara qué puede hacer para ayudar.

Padre Pino: Cualquier peregrinación a Tierra Santa siempre deja huella en las personas. El que viene aquí no se vuelve igual. Yo soy testigo de muchas conversiones. A veces la gente viene con prejuicios o encuentra dificultades viendo tantas divisiones o problemas, sin embargo si vienen con rectitud, verán que hay una gran diversidad, que en el fondo es una riqueza.

La visita del Papa el pasado mes de mayo sería una gran alegría para los pocos cristianos de aquí…

Goretti: Si lo piensas a nivel social y político, de diálogo interreligioso, creo que la visita del Papa ha sido importantísima. Yo nunca había valorado tanto la figura de un Papa, sobre todo al proceder yo de un país católico.

Padre Pino: Aunque en un principio los propios cristianos de aquí no querían que viniera el Papa.

Misael: Tenían miedo de que fuera un visita exclusivamente política y que apoyase más a los judíos.

Goretti: Es que aquí te juegas la vida. Se corre el peligro de que el Papa diga algo y luego los musulmanes o los judíos lo paguen con los cristianos.

Padre Pino: Pero yo veo que esa visita está dando inmensos frutos y que los que antes no querían, ahora han cambiado de actitud. Al final la visita del Papa fue un gran acontecimiento para todos. Hay que seguir trabajando.

Compártelo en

Un comentario

  1. Carola Carola el 3 de Abril de 2010

    Hola, somos un grupo de 24 personas que este año deseamos ir a Belén con el objetivo de una reflexión espiritual. He estado buscando información acerca de conventos ó monasterios que nos brinden el espacio que necesitamos, sin embargo no encuentro información alguna. Mucho les agradecería si pudiesen darme alguna información acerca de un lugar que invite al recogimiento y al contacto con el espíritu.
    Muchas gracias

Escribir un comentario

Sobre el autor

Caminayven

Reportajes gráficos

Caminayven también en...

2010 © Caminayven Contenidos bajo licencia de Creative Commons.
Aviso legal | Accesibilidad | Contacto

Catholic.net


2010 © Caminayven - www.caminayven.com