Los tiempos que corren se han convertido en un verdadero peligro para los seres humanos. Alguno dirá que esta afirmación es algo exagerada teniendo en cuenta que la ciencia médica ha avanzado tanto que la expectativa de vida ha llegado a edades nunca antes pensadas. Estamos en el siglo de los trasplantes, de los medicamentos que hacen posible llevar una vida digna, es el tiempo de lo increíble: hace unos años una persona infectada con el VIH sólo podía esperar con mucha angustia la hora de la muerte, ahora la medicina ha logrado si no curar pero sí prolongar la vida del paciente En fin, que hoy en día estamos más seguros que sobreviviremos a casi cualquier enfermedad conocida incluida la temida gripe A1H1.
Lo irónico del asunto es que muchos seres humanos en nuestro siglo no logran salir vivos del seno materno. La fábrica de la vida, que es la mujer, se ha convertido en muchos casos en la trampa mortal.
Las cifras reveladas por el Ministerio de Sanidad español indican que en el 2008 abortaron en España la no despreciable suma de 115.812 mujeres y esto sólo en España, ya no pensemos en todos los países donde se ha despenalizado el aborto en los casos ya muy conocidos por todos; ser engendrado en el momento menos oportuno es una trampa mortal. No valen los avances en la ciencia ni las comodidades del mundo moderno, el útero materno es la tumba que alberga la muerte. Uno de los datos que más llama la atención del informe mencionado es el que fija en un 33.76% de mujeres que antes del 2008 ya habían abortado, el sólo dato deja frío a cualquiera.
Nos enfrentamos, queridos lectores, a un serio problema que deja más muertes al año que la carretera. Ya no vale la vieja discusión sobre en qué momento de la gestación aparece como arte de magia el carácter personal del embrión. Es obvio que los abortistas quieren hacer la vista gorda a este respecto, es más fácil pensar que se mata a un manojo de células que a un ser humano, porque estamos seguros de que no hay conciencia que resista tal pensamiento. Y para colmo de males el legislador español quiere quitar toda restricción que impida abortar antes de las 12 semanas. Este proyecto no tiene asidero en ninguna mente racional.
La misión del cristiano en esta sociedad que mata a los indefensos es hoy más que urgente. Es más que necesario y apremiante que la Buena Noticia de Cristo resucitado y vencedor de la muerte sea anunciada hoy sin tregua por las ciudades de nuestro planeta. Nos estamos muriendo en el mar de la sin razón, guiados solos por las propias apetencias y vamos sembrado el camino por donde pasamos de cadáveres que no han podido ni defenderse. Aquellas películas que nos dejaban tiesos en la silla, paralizados del miedo, en la que salía un asesino en serie que mataba sin piedad, es repetida diariamente, ante nuestros propios ojos. Lo malo es que siempre la realidad supera con creces la ficción.



