Han pasado tres meses desde la Jornada Mundial de la Juventud de Madrid, pero los frutos que ha dejado en España son tan numerosos que aún pervive el recuerdo de este multitudinario encuentro con el Papa. Tal vez los momentos más intensos son los que recuerda una joven española, Aurora Almagro, que fue elegida para comer con Benedicto XVI aquellos días, junto con otros jóvenes de todo el mundo. Esta murciana, de 21 años, tuvo la oportunidad de compartir mesa con el Santo Padre, una experiencia que le marcó profundamente y que ha cambiado su vida.
“Nunca antes había estado en una JMJ”, cuenta Aurora. Solo había visto a este Papa en Valencia, en el Encuentro Mundial de las Familias de 2006. Y en su primera JMJ, la de Madrid 2011, lo volvió a ver, esta vez cara a cara. Fue elegida para participar en un almuerzo con el Santo Padre, el día 19 de agosto, junto con otro joven español y diez jóvenes de otros continentes. Se puede decir que sus conocimientos de inglés fueron determinantes en su elección. Aurora es maestra de inglés en un colegio concertado de Murcia. Tiene mucha soltura con el idioma, en parte gracias a su estancia Erasmus en Suecia. En junio le llamaron al móvil y al descolgar le hablaron en inglés. “Yo pensé que sería algún peregrino pidiendo información, puesto que me encargaba de gestionar la llegada de los peregrinos a Murcia durante los Días en las Diócesis”, comenta Aurora. “Por eso, contesté en inglés”. Mantuvo una pequeña conversación con su interlocutor, que finalmente le comunicó que había sido elegida para comer con el Papa. Aquella llamada fue para probar su nivel de inglés. Lee el resto del artículo
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