(Juan Manuel Romero – ALBA / AdiccionesDigitales ) - El correo basura o spam es uno de los problemas más graves a los que se enfrenta Internet, porque no se trata sólo de que envíen correos que no queremos recibir sino que, en otras ocasiones, llegan con virus y el internauta poco avezado puede abrirlo, ejecutarlo, y destrozar su propio ordenador perdiendo todos los datos que tiene en él.
El Spam es una formula que algunas empresas consideran idónea para ofrecer sus productos o servicios gastándose muy poco dinero en su difusión y que a los sufridos internautas nos provoca muchos problemas. Pero es que, además, a las otras empresas, a las que lo reciben, les puede provocar graves daños en sus sistemas de comunicaciones. A veces disponen de una reducida capacidad de almacenamiento y pueden dejar de recibir mensajes importantes porque los llamados spammers han inundado de basura su buzón.
Correos fraudulentos
Cuando imparto alguna charla con empresarios este es un de los problemas que me plantean porque el spam puede dejarles fuera de servicio durante horas o días. Lo cierto es que todos los que utilizamos el correo electrónico sufrimos esta práctica comercial, la mayoría de las veces fraudulenta. Las empresas mandan, por muy poco dinero, cientos, miles o decenas de miles de correos electrónicos a otros tantos usuarios de Internet elegidos de forma aleatoria, para ofrecer sus productos o servicios. En realidad, confeccionar un correo basura o spam es inundar Internet de muchas copias del mismo mensaje con la intención de remitirlo de forma indiscriminada a quién no elegiría recibirlo.
A estos gestores de empresas les recomiendo que pongan filtros que aunque no son la solución definitiva, ayudan algo. Es una lucha en la que, en principio, el consumidor es quien tiene todas las de perder.
Estos correos basura anuncian cosas sin ningún valor, engañosas y total o parcialmente fraudulentas, marketing y venta multinivel, extrañas curas milagrosas, componentes de ordenador sin marca, montajes para enriquecerse rápidamente muy vagamente descritos o anuncios de pornografía, adulta e infantil, ilegalidad y, sobre todo, Viagra, mucho Viagra. Es difícil pensar en otra línea de negocio en la que el nivel ético general sea tan bajo
Diferentes tipos de spam
Los correos basura van dirigidos a usuarios individuales con mensajes directos que llegan a sus buzones particulares de correo electrónico. Las listas de direcciones electrónicas de estos envíos masivos con frecuencia se obtienen recolectando direcciones en otras listas, robando listas de usuarios de correo electrónico de Internet, haciendo búsquedas de direcciones en las páginas de Internet o simplemente comprando bases de datos con millones de direcciones electrónicas.
Se envían todos los correos electrónicos generados y seguro que muchos llegarán a un destino. Luego somos nosotros los que tenemos que usar el sentido común y no responder a esos mensajes si llegan hasta nuestro ordenador. Ante la duda lo mejor es desconfiar.
En la actualidad, algunos programas informáticos gestores de correo electrónico ofrecen la posibilidad de catalogar al remitente como correo no deseado, con lo que cada vez que llegue un mensaje a nuestro ordenador de ese receptor en concreto desaparecerá de la vista y pasará a esa carpeta de correo no deseado.
Otra posibilidad son los filtros anti spam, que tampoco son la solución definitiva porque los emisores, que son unos sinvergüenzas pero no tontos, cambian el contenido de sus mensajes de tal forma que, por ejemplo, en vez de aparecer la palabra Viagra, que sería la que detectaría el filtro aparece Via-gra o Via.gra o viñagra. Así el filtro no puede detectar la palabra clave y el mensaje pasa a nuestro ordenador
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