(Jokin de IRALA/Cristina LÓPEZ* – LA RAZÓN) – La campaña de Sanidad para evitar los embarazos en jóvenes dice: «Con koko, yo gozo mogollón». Afirman que el preservativo es lo más eficaz para prevenir embarazos e infecciones de transmisión sexual y que no pretenden intervenir en las creencias, porque «intentan no decidir sobre conductas». Según la evidencia científica, se puede afirmar que son prioritarias las siguientes recomendaciones («Lancet», 2004): que los jóvenes retrasen la edad de relaciones sexuales, esto es lo más eficaz; que los adultos eviten tener múltiples parejas sucesivas o concurrentes; advertir a quienes no aceptan ésto que deben usar preservativos pero que el condón, aunque reduce los riesgos, nunca los elimina. Con estas verdades, que cada «koko» decida. Nuestros gobernantes no se han atrevido a aplicar estas recomendaciones. Ningún país ha frenado el sida con campañas centradas sólo en el condón. Hace años, dijeron «póntelo, pónselo»; los jóvenes se lo pusieron unos a otros y hoy somos el país europeo con mayor proporción de jóvenes que los usan, pero los embarazos juveniles aumentan y las campañas no cambian. Hay recomendaciones basadas en evidencias, pero el Ministerio afirma «no querer influir en comportamientos» en un alarde de pseudo tolerancia. Los responsables de esa campaña anteponen sus prejuicios ideológicos sobre la Salud Pública. Con el «koko» comido gozarán mogollón, pero quienes acaben con una infección o un embarazo podrían pedir responsabilidades por «publicidad engañosa».
*Medicina Preventiva y Salud Pública – Universidad de Navarra
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