(Alex Navajas – LA RAZON)-La archidiócesis de Madrid ya tiene, un tercer obispo auxiliar. Se trata del jesuita Juan Antonio Martínez Camino, secretario portavoz de la Conferencia Episcopal y hombre de confianza del cardenal Rouco, quien presidió la ceremonia de ordenación episcopal en la catedral de la Almudena. Alrededor de 70 cardenales, arzobispos y obispos, además del Nuncio del Papa, participaron en la celebración eucarística, que comenzó a mediodía y concluyó pasadas las tres de la tarde, debido al elevado número de fieles que quisieron participar en el tradicional besamanos que sigue a las ordenaciones sacerdotales y episcopales. El arzobispo de Madrid mostró su cercanía y afecto hacia su nuevo obispo auxiliar, y le aseguró que toda la archidiócesis le recibía «con los brazos y el corazón abiertos».
La ordenación episcopal de Martínez Camino es «un momento culminante y decisivo» a juicio del cardenal Rouco quien, durante la eucarístía, hizo un repaso de la institución del sacerdocio y recordó que «la oración consecratoria de tus hermanos obispos te insertará en el colegio de los Sucesores de los Apóstoles, presidido por el Sucesor de Pedro, Benedicto XVI».
El arzobispo de Madrid le dio la bienvenida a una diócesis «cordialmente abierta y acogedora de personas» pero, a la vez, «social, económica y culturalmente muy compleja». La misión de monseñor Martínez Camino a partir de ahora será la de «ser testigo de Jesucristo, afrontando el debate de las ideas y la configuración justa, solidaria y humana de la sociedad». Una sociedad en la que, a juicio del cardenal Rouco, «el hombre contemporáneo se siente muy solo». «¿No será esa soledad, esa soledad radical, el mal típico de la sociedad y del hombre de nuestro tiempo? ¿No será éste el mal que subyace y está en la raíz de las crisis y las rupturas matrimoniales y familiares, de la inseguridad y desesperanza de muchos de nuestros jóvenes y, sobre todo, de los más grandes sufrimientos de nuestros mayores?», se preguntó el purpurado durante su homilía.
Al término de la ceremonia, el nuevo obispo auxiliar lanzó un mensaje de adhesión al Santo Padre y afirmó que «estaremos siempre y en todo con el Papa, porque no queremos perder la libertad que Cristo nos ha dado».


La Iglesia está presente en los acontecimientos más importantes de la vida, acompañando a las personas que se acercan a Dios en los momentos más importantes de la existencia humana: en los felices (matrimonio, bautismo, confirmación) y también en los dolorosos (pecado, enfermedad, muerte). Por la Iglesia, el Dios del Amor, visible en Jesucristo, se acerca a cada uno para darle sentido y esperanza.
