Tuve la gran suerte de poder acudir al IV Congreso Internacional Provida celebrado en Zaragoza entre el 6 y 8 de Noviembre. Me pareció muy esperanzador escuchar a auténticos expertos en la materia defendiendo a los más débiles, a los que sin tener voz ni voto se les mata por el mero hecho de existir. Fue una gozada escuchar a ponentes dando soluciones reales para que las mujeres embarazadas, con o sin problemas, no aborten. Como recalcó la profesora Ángela Aparisi, el lenguaje de los políticos y de la sociedad de hoy es engañoso y llamar derecho a eliminar una vida humana es falaz.
En los últimos diez años se ha doblado la cifra de abortos, entendido esto en España como algo progresista, y cada 28 segundos se practica un aborto en Europa. Esto nos puede dar una idea del holocausto que vivimos en pleno siglo XXI. Un holocausto que, como bien dice Benjamín correa (fundador de Parlamentarios por la Vida) hay que combatir ”con todos los medios humanos“, pero también con los sobrenaturales, con ”una oración constante y profunda“. John Smeaton (director de la primera asociación próvida en Europa) habló de la Tercera Guerra Mundial, y no es para menos si sólo tenemos en cuenta el alrededor de millón y medio de niños inocentes asesinados en España desde que se legalizó el aborto en este país en 1985.
La política italiana Paola Binetti defendía que la protección de la vida es una tarea y una obligación de toda la sociedad. ”Toda persona debe defender la vida aunque no sea intelectual“, si bien ”hace falta defender la vida con inteligencia científica“ y ”la batalla debe estar en todos los planos: jurídico, médico, social, educacional, religioso, ético, etc…“ Pero lo que más me llamó la atención de lo que dijo Binetti fue esta expresión: ”estamos olvidando que lo que realmente nos hace felices y más humanos es la capacidad que yo tengo de hacerme cargo de otras personas, el vínculo mutuo. Esta sociedad ha borrado todo esto transformándose en un conjunto de derechos“. Por ejemplo, en esta sociedad se distingue entre el niño sano y el no sano, de modo que ”sólo el niño sano tiene derecho a nacer“, por lo que ”el derecho a la vida es secundario respecto al derecho a la salud“. ”El hijo no nacido es hijo de esta sociedad, alguien que donará su hacer, su trabajo, etc… a la misma sociedad“. Por último, recalcó que esta batalla debemos globalizarla y ganarla entre todos los países del mundo.
Me encantó la ponencia del Padre Ramón Lucas Lucas ”Cultura de la Vida = cultura de la verdad“. Subrayó que la vida humana es siempre un bien, es decir, un valor, no una utilidad. Dijo que hoy en día se separa la vida de la verdad en nombre de la libertad. Se rompe la cadena vida, verdad, libertad. A continuación analizó las causas de la ruptura de esta cadena.
Como causas más relevantes, estarían el ”transformar el delito en derecho“ debido a una conciencia corrupta que llama ”mal al bien y bien al mal“. Por otra parte, la legitimación jurídica y la legalización con leyes civiles como si los delitos fuesen derechos. No olvidar la deformación y perversión de la medicina, olvidando el obligado juramento hipocrático que reza ”me abstendré de aplicar a las mujeres presarios abortivos“, entre otros puntos. Además, como factor importante, está la complicidad de los medios de comunicación social con la manipulación del lenguaje: se pretende decir que la fecundación no es lo mismo que concepción, que la concepción no es lo mismo que el embarazo, que el pre-embrión no es lo mismo que el embrión, o que la eutanasia es una muerte digna.
Al final, Ramón Lucas dijo que el relativismo (querer sustituir la verdad por la opinión) es el mayor problema de nuestro tiempo. Sin embargo, después, el profesor Ignacio Sánchez Cámara afirmó que el relativismo no es lo peor, sino que lo peor es la opción por el mal.
Sánchez Cámara contestó a esa pregunta tan formulada por los medios últimamente de si ¿cree que las mujeres que abortan deben ir a la cárcel?, diciendo: ”a mí no me interesa o no quiero que nadie vaya a la cárcel, lo que me interesa es si puede haber un mecanismo que proteja la vida del embrión“.
Al final acabó su intervención igual que empezó, diciendo: ”Si es lícito matar al niño no nacido, todo puede estar permitido“
Durante el coloquio se aclararon aspectos importantes. Para Ramón Lucas ”el dinero está detrás de todo, porque la inmensa mayoría de los abortos se hacen en clínicas privadas en pro de la industria farmacéutica y la ”medicina“ abortista“.
Paola Binetti apuntó una idea muy importante sobre la política. Dijo que ”el problema de los políticos es que hacen política en términos de consenso“, de ahí que por ejemplo, en España, un votante que quiera votar a un partido mayoritario no pueda votar a un partido totalmente en contra del aborto. Como contraste, Paola apuntó la frase de Pablo VI ”la política es la forma más alta de caridad“¿Hablamos de utopías?
Fue impresionante el testimonio de Miriam Fernández, la ganadora del concurso ”Tú sí que vales“ de Tele 5, que dijo que estaba muy agradecida a su madre biológica, que la tuvo con sólo 17 años y la dio en adopción porque no podía cuidarla adecuadamente, debido a la parálisis cerebral que padecía. También estaba muy agradecida a su familia actual, que lo ha hecho todo por ella. El carácter vivo y optimista de Miriam, le ha hecho ser una luchadora empedernida, que de una silla de ruedas ha pasado a necesitar solamente un andador. Al finalizar su intervención cantó una canción a petición del moderador y nos recordó la frase que ya había dicho al principio: ”con muy poquito se puede hacer mucho“.
Pero debo admitir que me impresionó mucho más el testimonio de Esperanza Puente, portavoz de la Fundación REDMADRE y autora del libro ”Rompiendo el silencio“. Siendo madre soltera desde los 18 años, por las circunstancias de miedo, soledad y abandono de su novio, y sin saber que hubiera alguna institución que le pudiera ayudar, ni las consecuencias psicológicas del síndrome post-aborto, se vio obligada a abortar hace 14 años. Esperanza contó su terrible experiencia en la clínica abortista: ”Cuando pagas te sientes nada. No te dan factura para que no conste el aborto en las estadísticas. Una vez que entras en un centro no te dejan salir, la que sale es que se ha escapado“. ”El ginecólogo prohíbe ver la pantalla. El psicólogo lo único que hace es hacerte firmar el consentimiento informado“. ”Cuando abortas se siente un vacío tremendo, porque lo que sientes es un vaciado de todo, como si te quitaran los intestinos y los órganos vitales. Es todo lo contrario a un parto normal, porque ahí todo es positivo y el dolor se te olvida cuando tienes al niño en tus brazos“.
Lo que más nos emocionó a todos fue cuando dijo que ahora puede decir que es madre de 2 hijos, uno de 23 años y uno muerto de 14. Para ella no hay diferencia entre uno y otro y admite que enfrentarse a esta realidad cuesta mucho, pero que reconocerla libera mucho. También dijo ”El día más feliz de mi vida, junto con el día del nacimiento de mi hijo, fue el día en que conocí la misericordia y el amor de Dios“. Así que podemos decir que, gracias a Dios, Esperanza hace tiempo que va por el buen camino.
También apuntó que hoy en día todo son pegas para tener un hijo: ”eres muy joven“, ”eres muy mayor“, ”vas a tener un hijo subnormal“, ”ya tienes cuatro hijos“…etc; hasta el punto de que el médico casi ha dejado de felicitar después del parto a los que tienen un hijo.
Además, reconoció que los problemas económicos son un factor importante, pero que las heridas del aborto son mucho peores.
También quiso aclarar, que no es raro que haya tantas mujeres que reincidan (una de cada 3 que abortan), puesto que cuando una mujer sufre el síndrome post-aborto (que genera mucha ira, violencia y maltrato hacia los demás) es muy difícil convencerla de que tenga un niño, porque ve todo en negativo y piensa que no es digna de ser madre.
El sábado 7 por la tarde el Doctor Juan Luis Alcázar dio la conferencia ”La vida en tiempo real“, analizando imágenes del feto desde la primera hasta la última semana de vida, sus movimientos, sus posturas, sus caras, etc., confirmando aún más que en todo momento es una persona la que está dentro del vientre de la madre.
Para el Dr. Alcázar ”el feto es otro paciente más, como la madre“ y ”el diagnóstico previo, hoy mal utilizado para decidir quién vive y quién no, se debe utilizar sólo para informar“.
El domingo 8 por la mañana, el moderador del debate político-mediático, Pedro Juan Viladrich, del grupo Intereconomía, alentaba en la lucha por la vida diciendo ”no hay que desanimarse, esta no es una batalla larga, sino permanente“
La profesora Ángela Aparisi dijo que es muy importante desenmascarar el lenguaje falaz o engañoso. Por ejemplo, decir ”Interrupción del embarazo“ (se quiere evitar decir la palabra aborto) es parcialmente falso, ya que una interrupción no es definitiva. Algo que se interrumpe se puede reanudar, en cambio un aborto no.
También habló sobre la tan extendida ideología de Género (incluso en los documentos legales), que parte del existencialismo y de la pura libertad. Esta ideología intenta separar sexo (lo biológico, que considera irrelevante) de género, que es una construcción social y cultural. Al considerarse la biología algo irrelevante, se persigue como objetivo que el aborto sea un derecho y por lo tanto un bien.
Ángela terminó su intervención recalcando que el lenguaje es fundamental en la lucha por la vida, y que debemos intentar ponerlo a nuestro favor y no consentir nunca que se nos llame fundamentalistas o radicales.
Una de las ponencias más esperadas del congreso era la de Benigno Blanco, jurista, Presidente del Foro de la Familia y organizador de la Marcha por la Vida del 17 de octubre. Para Benigno evitar abortos es responsabilidad de todos.
Me llamó la atención su afirmación de que ”nuestros contemporáneos no razonan y dicen que en los valores no hay nada objetivo, nada estético, y que son una pérdida de tiempo“. Para él, la consecuencia de la pérdida de la razón es la violencia, ”el siglo XX es el más violento de la historia“, afirmó. El problema es que ”nos acostumbramos a los valores comunes de nuestra época y no nos rebelamos“.
Comparto totalmente con Benigno que ”las cuestiones de la lucha por la vida están más allá de la política, están dentro del corazón del hombre“ y que ”las leyes no reforman los corazones“.
También incidió en que una persona con sentido de la responsabilidad moral tiene que tener una mínima cultura sobre el tema próvida, porque ”hay muchas ocasiones para hablar del tema“, no hace falta sacarlo, lo sacan los demás. Nos animó a no tener miedo a hablar y a que se vea en nosotros reflejada la alegría por la vida, porque ”nuestra sociedad tiene mucha necesidad de hablar de lo bueno“.
También habló de la importancia de ver en imágenes al embrión, al feto y al niño. Dijo ”si todos miraran esto desaparecería la legitimación del aborto“, porque ”los que defienden el aborto no hablan nunca del no nacido, hablan sólo de la mujer y sus problemas“.
Por último, Benigno animó a todos los asistentes a animar a otros por la vida ”porque la vida es muy atractiva“, ”así cambiaremos estas cosas y lo último será que los políticos cambien las leyes“. Su frase colofón fue ”aunque el mal es muy seductor, el bien es mucho más atractivo, pero para eso hay que verlo“. Y entonces la ovación y el aplauso del auditorio fue descomunal, hasta el punto que el moderador Juan Viladrich comparó a Benigno con una estrella del fútbol.
El presidente del Foro de la Familia apuntó, además, en el coloquio que ”no nos tiene que escandalizar que unos traten la lucha por la vida con un tono más religioso y otros más laico. Lo importante es que vayamos todos en la misma dirección“.
En la conferencia de clausura, John Smeaton puso de relieve la influencia de los hombres más poderosos del mundo en su empeño por legalizar el aborto. Además de mencionar, por ejemplo, a Bill Gates, dijo que ”la administración de Barack Obama promoverá la legalización del aborto en todo el mundo“.
También advirtió de que en Irlanda se quiere empezar a legalizar el aborto. Las mayores activistas en este sentido son tres mujeres de la Asociación de Planificación Familiar en Irlanda, que por extensión quieren llegar a todos los estados europeos.
Por último, Smeaton alabó la labor de La Iglesia Católica en la lucha próvida, así como la riqueza que tiene en sus planteamientos familiares y defendió la famosa encíclica de Pablo VI, Humanae Vitae.
Esta es la frase que más me impactó del Manifiesto Próvida 2009 y que fue para mí una de las más acertadas del congreso: ”lo peor que le puede pasar a una madre no es que se muera su hijo, sino que ella mate a su propio hijo“.
Hagamos referencia, por último, a la proyección del documental ”Tiempo para una vida“, de Ricardo del Pozo (Siloé Films), protagonizada por Ana Córdova. Fue el colofón del congreso a última hora de la mañana del domingo. En él se cuenta la historia real de una chica voluntaria del ”teléfono por la vida“ que intenta llevar a cabo ”rescates“ y convencer a las mujeres que quieren abortar de que no lo hagan. Éste es el hilo conductor de historias de mujeres que han abortado y que cuentan su duro testimonio y su experiencia angustiosa, que intentan así evitar más matanzas de inocentes. También salen opiniones de expertos que, sin duda, nos alientan a todos en la batalla a favor de la vida. El documental, lleno de profesionalidad, fue muy aplaudido y, a pesar de sus 48 minutos, no se hizo nada largo. Muy recomendable.



