(Javier Cebreros - CAMINAYVEN.COM – 21/11/2006) – Recientemente he descubierto una nueva aplicación del móvil, la cámara de video, pero gracias a las noticias de televisión que mostraban las imágenes de una agresión de un adolescente hacia su profesor. Dichas imágenes fueron grabadas por la novia del chico con un móvil de última generación. La chica ha sido acusada de omisión del deber de socorro. Según la versión oficial el agresor fue recriminado por fumar en el instituto y el profesor le pidió al joven que le diese los cigarrillos. Las imágenes eran francamente violentas y bastante explicitas. Este joven ya está expulsado del instituto y ya ha declarado ante la Fiscaliza de Menores. Este es solo un ejemplo de algo que es cada vez mas frecuente en nuestro Sistema Educativo.
El problema de violencia en las aulas está tomando un cariz cada vez más preocupante: primero las conductas antisociales de los jóvenes que en algunos casos son verdaderamente crueles, por otro la pérdida del sentido de autoridad del profesorado, la pérdida del respeto a la figura del profesor y al igual que en casa hacia la figura de los padres.
Muchos de estos chicos suelen hacer uso de las nuevas tecnologías y “cuelgan” en Internet sus palizas a compañeros o profesores para que sean distribuidas al mayor número de personas, y al mismo tiempo regocijarse con sus “hazañas”. Una conducta totalmente enfermiza y antisocial.
Hace unos días se produjo un hecho preocupante, por la novedad, por la maldad y por que también se hizo uso de las nuevas tecnologías: la creación de un virus por dos estudiantes, mediante el cual interceptaban las Web-cam de sus victimas (chicas o chicos) y grababan imágenes “comprometidas”. A las victimas las chantajeaban, pidiéndoles alrededor de 200 sino distribuían las imágenes grabadas por Internet. Estos dos estudiantes han sido ya detenidos y puestos a disposición judicial.
En Cartagena, se produjo el jueves pasado una agresión a un chico de 11 años, que tuvo que ser ingresado el hospital Virgen del Rossell, por la presunta paliza propinada por unos compañeros. Este chico necesitará ayuda psicológica, ya que esta sumido en un shock. El chico salió de alta hospitalaria este sábado, pero no volverá al colegio de momento.
En Italia también ocurrió hace unos día un hecho escalofriante, que no debería de dejarnos indiferentes, la paliza propinada a un chico con Síndrome de Down, que posteriormente fue distribuida por Internet. Todavía no se tiene noticia de los culpables, pero la policia está rastreando Red, en busca de pistas que permitan la detención de los agresores.
Estos son algunos ejemplos de Violencia en las Aulas. Este tipo de violencia ha llegado a ocupar portadas de informativos, y ha creado una alarma social. Todavía no hemos visto solución a este problema, que desgraciadamente va a más.
Los motivos por los que un adolescente hace la vida imposible a otro adolescente, a sus profesores y, lo que es peor, a sus padres, pueden ser, según el catedrático de Psicología Infantil de la Universidad de Sevilla, Jaime Rodríguez-Sacristán, de tipo biológico, genético, psicológico y producido por la sociedad de nuestros días. «Ojalá hubiera una sola causa, así sería más fácil atajar el problema», señala Rodríguez- Sacristán.
Desde la familia a la televisión pasando por las amistades que eligen los adolescentes, todo influye en la violencia que puede llegar a desarrollar un joven, estas conductas se dan generalmente más chicos que chicas, y a este fenómeno se le denominado con una palabra de origen anglosajón: BULLYING (intimidación), cuando se le pone nombre a un problema con un termino anglosajón, es que la el problema desgraciadamente existe.
El Bullying, puede ser detectado por los padres del chico acosado, ya que éste inventa todo tipo de excusas para no ir a clase, antes de decirle a sus padres que está siendo victima de un grupo de “bullys” o “matones”, que le hacen la vida imposible mediante: el insulto, la humillación, el chantaje y sobre todo el maltrato físico y psíquico, generalmente ante la impotencia de profesores y resto de compañeros.
Uno de los casos más llamativos, por la gravedad del mismo se produjo en el País Vasco, un chico de 14 años, de nombre Jokin, decidió quitarse la vida, debido a las continuas agresiones tanto físicas como psicológicas, a las que era sometido por algunos “compañeros” de instituto. Sus profesores eran conscientes de ello pero no le ayudaron en nada, lo cual aumentó el dolor que sufrió el joven y decidió arrojarse por la muralla de Hondarribia, en Guipúzcoa. El atestado de la policía, confirmó que el motivo del suicidio fue el acoso que sufría en el instituto de Talaia.
Hay muchos ejemplos de violencia entre compañeros, y violencia contra profesores. Los educadores se han manifestado en más de una ocasión, para pedir soluciones a este problema desde la Administración. ¿Que harán para proteger a las victimas y que no les afecte psicológicamente el hecho de tener que ir a clase? ¿Como se devolverá la dignidad al profesor, y como se garantizará su seguridad? Como se suele decir “la pelota está en el tejado” de la Administración ya que deben reconocer que tienen un problema: chicos violentos en clase que atemorizan a sus compañeros y profesores, y a los que hay que corregir, para que no cometan este tipo de actos. ¿Cómo? A mí se me ocurre: hacer campañas informativas serias, como hacen con las campañas de tráfico de concienciación a la ciudadanía, y lo más importante que los padres eduquen a sus hijos, ya que es responsabilidad de ellos su educación. El colegio o instituto no está para educar más bien para enseñar, o para aprender, depende de donde lo veamos. Quiero decir con esto que los alumnos y alumnas ya deben de ir educados a clase.
¿Cómo debemos actuar ante el Bullying? ¿Qué debemos hacer si somos victimas del bullying, tanto como profesores, como alumnos? ¿Qué podemos hacer si somos testigos de violencia en las aulas? Estas preguntas debemos planteárnoslas desde el punto de vista del cristiano, pero sabiendo que la legislación vigente ampara a las víctimas.
Ojalá que acabe pronto la violencia en las aulas, los profesores puedan ejercer su profesión con dignidad y los alumnos puedan estudiar con todas las garantías. Que los violentos sean expulsados de clase cuando se les vea la más mínima muestra de violencia y los padres se conciencien de que son ellos los responsables de la educación de sus hijos.



