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Yo no quiero calabazas

Halloween es actualmente una fiesta pagana, muy arraigada sobre todo en Estados Unidos, que tiene lugar la noche del 31 de octubre al 1 de noviembre, víspera de la fiesta católica de Todos los Santos. Esta celebración está ganando terreno a pasos agigantados en los demás países del mundo. Además de la televisión y el cine, el marketing ha contribuido a extender esta fiesta, viendo en ella una gran oportunidad de negocio: libros, grandes superficies, cine, gastronomía, parques temáticos, etc.

Lo que actualmente se celebra en Halloween es una fiesta de exaltación del terror que brinda una ocasión propicia para disfrazarse de  brujo, diablo, muerto, vampiro, fantasma, o cualquier otro personaje del terror o relacionado con el mal.  Esta fiesta contribuye al relativismo religioso. ¿Tiene sentido para un cristiano celebrar esa noche el mal y el terror y al día siguiente loar la santidad, en el Día de Todos los Santos? ¿Concedemos más importancia a Halloween que a la gran solemnidad del día siguiente?
Los padres no deberían estar desprevenidos los días previos. Más de un padre descubrirá que en el colegio sus hijos van a trabajar con Halloween tratándola como una fiesta ”divertida“  y le traerán a casa dibujos de cabezas de calabazas. Por cierto, la calabaza de Halloween proviene de una leyenda de un hombre llamado Jack que engañó a Satanás. A su muerte no podía ir al cielo por pecador y tampoco al infierno pues había engañado al diablo. Entonces el diablo le dio un trozo de carbón encendido dentro de un nabo ahuecado para iluminar su camino a través de la oscuridad hasta el día del juicio final. En fin, que la calabaza se la dio el diablo.
Dar en casa alguna catequesis a los niños en los días anteriores a Halloween, con el objeto de enseñarles el paganismo de Halloween y remarcarles las auténticas festividades católicas de Todos los Santos (1 de noviembre) y de los Fieles Difuntos (2 de noviembre), sería una buena idea. Hacer ver a los niños la importancia de celebrar nuestros Santos, como modelos de la fe, como verdaderos seguidores de Cristo les hará más bien  que “divertirlos” con una terrorífica calabaza.
Enlace relacionado (el origen de Halloween): Halloween: de fiesta religiosa a fiesta pagana
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Sobre el autor

José Luis García

José Luis es director de Caminayven. Es profesor de FP y secundaria en Informática.

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